Moorea, un paseo por el paraíso

Si hubiera que elegir un paraíso en la tierra, la Polinesia Francesa definitivamente pelearía un lugar justo entre los primeros puestos. La naturaleza conjuga tan bien el verde de su vegetación con el turquesa de sus aguas y el dorado de sus atardeceres que hacen de este un sitio soñado.

Moorea, una de sus tantas islas, es una fiel representación de lo que la Polinesia tiene para ofrecer, un ambiente de tranquilidad, paz y armonía, rodeado de bellísimos paisajes y una encantadora cultura.

La isla, con una superficie de apenas 130 km cuadrados, se encuentra en medio del Océano Pacífico y está completamente rodeada por un arrecife coralino lleno de una abundante vida marina. Moorea es de origen volcánico. En el centro vemos imponentes montañas con picos de unos 1000 metros de altura. En estas encontramos hermosas cascadas, miradores con vistas impresionantes y plantaciones de deliciosas frutas como el ananá y el mango.

La palabra Moorea en su idioma original quiere decir «lagarto dorado» ya que, según la leyenda, un lagarto gigante partió con su cola las dos bahías del norte de la isla (las de Opunohu y la de Cook o Paopao). Desde el mirador de Belvedere (o Roto Nui), uno de los más imponentes del lugar, se pueden apreciar las magníficas vistas a estas dos bahías.

¿Cómo llegar?

Llegar a Moorea es muy fácil, ya que se encuentra muy cerca a la isla vecina de Tahití, a tan sólo 17 kilómetros. Se puede arribar por aire, con vuelos en pequeñas aeronaves de una duración de apenas 10 a 15 minutos; o por vía marítima, en un precioso paseo en ferry de aproximadamente 40 minutos. En ambos casos las salidas son desde la ciudad de Papeete, capital de Tahití.

Moorea tiene una sola carretera principal. La misma bordea toda la isla, recorriendo las distintas costas con un trayecto de unos 60 kilómetros y permitiendo el fácil y rápido acceso a cualquiera de ellas.

La belleza de su mar es uno de sus más importantes atractivos. Vemos a la distancia cómo las olas chocan con las barreras de arrecifes y desde ahí hacia la costa se forman unas hermosas lagunas que parecen grandes piscinas de aguas cálidas y poseen una riquísima variedad de flora y fauna marina.

 

6 comentarios sobre “Moorea, un paseo por el paraíso

  1. Qué buena pinta tiene el destino, lo peor es encontrar un billete de avión q no sea una ruina, hoy justo acabamos de regresar de la isla de Pascua y miramos el vuelo ya que está cerca pero costaba una pasta, así que lo dejamos para otro momento 🙄, pero como destino chulo seguro que lo es. Un abrazo

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